viernes, 25 de marzo de 2011

INVIERNO CRUEL


Una vez más escapa de mis manos
la sutil primavera de las flores,
y el cansancio, señor, y los dolores
atropellan designios de veranos.

Ya los desvelos me resultan vanos,
los días van mermando resplandores,
y del dorado otoño los fragores
me arrastran a los fríos más tempranos.

Y con disfraz de trance equivocado
rajando la atalaya vulnerable
ya se avecina el congelado invierno.

Glacial y cruel efigie impenetrable
que pretende en sus garras lo prestado
para arrojarme al pozo del infierno.